Canto, Poesía... ¡y más!Eran de lirio los ramos,
y las orlas de reseda
y de jazmín: la enterramos
en una caja de seda.
...Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
el volvió, volvió casado...
ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores.
...Ella, por volverlo a ver
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer...
ella se murió de amor.
Como de bronce candente
al beso de despedida
era su frente ~¡la frente
que más he amado en mi vida!
...Se entró de tarde en el río,
la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío...
yo sé que murió de amor.
Allí en bóveda helada,
la pusieron en dos bancos:
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.
Callado, al obscurecer,
me llamó el enterrador:
¡nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor!